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Inspirada en una pieza encontrada en el yacimiento.

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Los Visigodos en la Vega Baja

En la Vega Baja a la llegada de los visigodos había algunos edificios romanos, alguna villa, el circo y una iglesia sobre la tumba de Santa Leocadia.

Leovigildo elige este espacio para establecer la sede del poder porque quiere imitar lo que están haciendo los emperadores bizantinos (imitatio imperii) y convertir Toledo en una nueva Constantinopla (Bizancio). Para eso necesitaba construir una serie de edificios y la Vega Baja presentaba varias ventajas:
- estaba el circo que se podía utilizar para determinados acontecimientos públicos, como se hacía en Bizancio
- Mandaría construir un palacio, como tenían los emperadores.
- Asociado a ese palacio mandaría construir una basílica dedicada a los Apóstoles Pedro y Pablo. Si él fundó la basílica cabe pensar que en su origen sería de culto arriano (Leovigildo era arriano).
- la iglesia de Santa Leocadia, tras la conversión de los visigodos al catolicismo se convertiría en una basílica, en la que se reunieron algunos concilios.

El obispo católico, cada vez con más poder tras la conversión (llegarían a ser metropolitanos y hasta primados de Hispania), permanecería en la parte alta de Toledo, residiendo junto a su iglesia (la catedral) dedicada a Santa María, que tendría anejo un baptisterio.

De esta manera, se configuraba el mismo esquema de Bizancio en cuanto a la organización eclesiástica de la ciudad:
- una iglesia episcopal, dedicada a Santa María
- una iglesia martirial, dedicada a Santa Leocadia
- una iglesia pretoriense, dedicada a los Apóstoles Pedro y Pablo (todavía hoy el día esta zona se sigue denominando San Pedro el Verde)

La Vega Baja, por sus características geográficas al ser un terreno muy llano, se podría presentar como un escenario idóneo para las grandes manifestaciones públicas tanto para la monarquía (desfiles militares) como para la Iglesia (procesiones para asistir a los concilios).

Junto al palacio surgiría pronto un entramado urbano en el que residirían todos los que estuviesen vinculados al palacio, así como todos los artesanos y comerciantes que dedicarían sus actividades al abastecimiento de todo el personal residente en el palacio (el rey y su familia, miembros de la corte, cargos de la administración, servidores, etc.). De esta manera se fue constituyendo otra ciudad, otro Toletum en el suburbio de la ciudad alta.

A este lugar es al que, en el año 711 se dirigiría Tarik, tras el desembarco de los musulmanes en la Península Ibérica. Su objetivo sería el hacerse con el tesoro de los visigodos que se encontraría en el palacio real. Durante un tiempo, el conjunto palatino sería la residencia de los gobernadores musulmanes de Tolaytula, aunque posteriormente abandonaron Vega Baja y se establecieron definitivamente arriba, muy posiblemente a fines del siglo IX.

Las excavaciones de Vega Baja están dejando al descubierto lo que fueron los edificios que se levantaron en el siglo VI en el entorno del conjunto palatino, y que luego ocuparon durante un cierto tiempo los musulmanes, como se comprueba por los hallazgos que se están produciendo, especialmente de monedas que no van más allá del siglo IX.

El lugar, al quedar abandonado, terminó por convertirse en una cantera, es decir, es un sitio en el cual poder recoger todo el material de construcción que se podía reaprovechar en otros edificios de Toledo. Así lo están manifestando las excavaciones.