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AÑO DE 1563. WYNGAERDEN

Vista de la Ciudad de Toledo, entrando por la Puerta de Bisagra. Imagen completa

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Del Siglo XIV al XVIII

A lo largo del siglo XIV el territorio de la Vega Baja adquirió una nueva función de manos de la Mesta que la convierte en descansadero de ganados y lugar de control dentro de la red de cañadas. Y el propio municipio compró distintas propiedades para crear un ejido para el pasto de los ganados destinados al abastecimiento de la población. A comienzos del siglo XVI se fundó el convento de Mínimos de San Francisco en la antigua ermita de San Bartolomé. En la obra trabajan arquitectos como Alonso de Covarrubias, Nicolás Vergara el Mozo, Juan Bautista Monegro y Bartolomé Zúmbigo. El año 1515 se construyó el convento de santa Susana cerca de la Casa de la Monja centro de un barrio que se despuebla en el siglo XVIII.

En el plano de Arroyo Palomeque de principios del siglo XVIII la Vega aparece como un lugar amplio en el que se conservan algunas edificaciones. En una zona próxima a la puerta de Bisagra todavía se mantiene el Brasero de la Vega y restos del circo romano. En el centro de la zona aparece el convento de San Bartolomé de la Vega incendiado por los franceses y “luego demolido para reutilizar sus restos en el Presidio Correccional… Fue también dibujado, por su cara opuesta, por el citado Antón de Bruselas…”.

En el lateral izquierdo aparece dibujada la ermita del Cristo de la Vega antes de su destrucción por las tropas francesas, de nave única con fachada alta y espadaña en su remate con una pequeña edificación al fondo y otra de gran tamaño en su lateral con un patio grande cercado en su parte posterior. Y junto a la ermita y basílica del Cristo de la Vega, la ermita de San Idelfonso con la ermita y un pequeño cementerio posterior.

A finales el siglo XVIII y con la llegada del gobierno ilustrado de Carlos III el proyecto de las Reales Fábricas creó en Toledo el inicio de un complejo industrial de importancia para la ciudad y de valor singular por la conformación que posteriormente ha tenido como ciudad industrial. La Fábrica de Armas de Toledo comenzó con el proyecto diseñado por Sabatini que construye el primer edificio del conjunto. A lo largo de los siglos XIX y XX se consolida un conjunto de edificios que son un ejemplo de la evolución constructiva de este período y un excelente ejemplo de la arquitectura industrial de nuestro país ahora rehabilitados como campus tecnológico universitario de la Universidad de Castilla-La Mancha.