Vista de la Ciudad de Toledo, entrando por la Puerta de Bisagra. Imagen completa
La zona de la Vega Baja es un territorio situado al norte del casco histórico y se extiende en una zona de más de cincuenta hectáreas. Ocupa una superficie casi llana delimitada a la izquierda por la presencia del río Tajo y en el norte y este por los cerros que rodean la ciudad por esta zona. La ciudad tiene en esta dirección unas vistas y perspectivas de gran calidad que marcan una salida que probablemente era el trazado de la vía Emérita Augusta. La zona de aportes detríticos de las terrazas fluviales ha constituido un terreno apto para los cultivos agrícolas y ganaderos y buen espacio de asentamiento humano, dada la proximidad del río El recorrido este oeste del río conforma una gran uve de dirección norte sur que queda cerrada en su parte posterior por la colina donde se ubica la ciudad histórica actual y una gran llanura en el norte que es el territorio de la Vega Baja.
La Vega Baja comienza a estar ocupada por el hombre en la Edad del Bronce, época en la que parece haberse producido un poblamiento ocasional en la zona. Las excavaciones realizadas en el circo romano evidencian que, antes del siglo I d.C., la zona pudo tener un uso relacionado con actividades mercantiles y públicas.